viernes, 10 de enero de 2014

De manteles largos


Para K, 
y para quienes hemos de caminar con un nuestro agujero;
confiando en que veremos el día que termine el frío

Érase dos veces un fino mantel bordado con hilos de muy diversos colores que, entrelazándose, formaban la historia de los dioses primeros, los que nacieron al mundo. Pero debido a la mucha historia que había vivido, un su agujero se le deshiló en una orilla, que era su centro.

Y esto fue lo que sucedió con aquél mantel:
En el desayuno llegó un niño y se dijo: ¡Qué alegría, qué vitalidad! Pero no vió más allá del colorido de la tela, así que se sentó a la mesa y se concentró en su alimento.
A la hora de la comida llegó una tejedora y se dijo: ¡Qué lástima, tan buena tela y haberse estropeado! Y es que no vió más allá del deshilado, así que se sentó a la mesa y se concentró en su alimento.
Llegó a la cena un jóven universitario y se dijo: ¡Qué sabiduría y belleza forman estos hilos, todos deberíamos aprender de este mantel! Pero no quiso ver la zona deshilada; así que se sentó a la mesa, ocultó el agujero con el plato, y se concentró en su alimento.

Pasó el tiempo, hasta que una fría mañana pasó por ahí un juglar y se encontró con el mantel. Se maravilló al ver tanta Vida en sus hilos, que le recordaban los bosques, desiertos y lagos que había recorrido; escuchó la historia de los dioses primeros, asombrándose de la belleza y sabiduría de quien la contaba; y observó con una ternura hasta las lágrimas aquella zona deshilada. La tocó suavemente y sabiendo que no podía repararle, pues poco sabe de bordar quien se dedica a los caminos, puso un delicado beso en aquella herida.

Y sucedió que entonces mantel y juglar se dieron cuenta del mucho frío que hay en el mundo; así que aquel trovador no se sentó a la mesa, sino que abrazó al mantel (que se convirtió en capa), lo enrrolló alrededor suyo cual abrazo y partieron en busca de nuevos caminos. Y tanto se caminaron abrazados que un día los hilos se convirtieron en venas y no hubo más dos telas, sino una piel sin frío.

Todavía hoy, los más viejos entre los viejos, recuerdan a un hombre que en su pecho contaba la historia de los dioses primeros, los que nacieron el mundo.

viernes, 20 de diciembre de 2013

De ateos, paganos ... y la cola serpentina del diablo


Con cierta frecuencia, algunas personas me preguntan si me he convertido en ateo. Sobre todo las personas que me conocieron antes de cumplir los 30 años de edad lo hacen con cierta sorpresa y desencanto; lo que es comprensible tomando en cuenta que durante la infancia la mayoría de la gente pensaba que era yo monaguillo; en mi adolescencia, mucha gente creía que era seminarista; en mi juventud más de una persona me preguntó si era yo sacerdote. Claro, también se ha afirmado que soy marxista, leninista, troskista, moderno, posmoderno, taoista, maoista, confucionista, shintoista, budista, agnóstico, ateo, cristiano ortodoxo, pagano cartomancista, materialista, escéptico, crédulo, etc.; todo ello, dependiendo del ambiente en que me mueva. 

 ¿Cómo puedo contestar a quien me pregunta si me he convertido en ateo? Esta semana he leído dos afirmaciones de dos personas formadas en la espiritualidad de Ignacio de Loyola, que me sirven de pretexto para dar una no-respuesta. 

I
ATEOS
La primera afirmación la realizó José María Castillo, en un artículo de su blog titulado Los nuevos ateos 

Lo que estamos viendo, viviendo y sufriendo en España, desde que el PP tiene la mayoría absoluta en el Parlamento de nuestro país, está dejando cada día más patente que estamos siendo gobernados por ateos.

El resto del artículo desarrolla las razones por las que este famoso teólogo llega a esa afirmación. Resumiendo el argumento, que vale la pena leer completo en el artículo original, quienes gobiernan España no tienen al Dios cristiano por dios, sino que su dios es el dinero. 

Comprendo muy bien el sentido del artículo de Castillo, que se basa en un principio básico del propio Evangelio cristiano: no es cristiano quien se la pasa con el Jesús en la boca, sino quien actúa conforme al corazón, al estilo y al proyecto de Jesús. Comprendo muy bien por qué Castillo considera que la actuación de quienes gobiernan España no es conforme al corazón, el estilo ni el proyecto del galileo. No puedo sino estar de acuerdo, y reconozco la pertinencia del artículo para quien ha puesto el seguimiento de Jesús como el centro de su vida.  Pero....

... pero algo suena mal. ¿No?  

Quizá sin que el mismo Castillo lo advierta, queda establecida una dicotomía entre cristianismo (y personas cristianas) por un lado, y ateísmo (y personas ateas) por el otro. Sin que lo diga explícitamente, aparece esta dicotomía en términos maniqueos: el cristianismo es positivo, es bueno, y se preocupa de los pobres; mientras que el ateísmo es negativo, es malo, y se aprovecha engañando a los pobres. Textualmente Castillo dice casi al final de su artículo  Nunca el ateísmo se había quitado la careta como ahora en España. Por eso es más indignante que haya tantos “beatos” y “santurrones” que, con su careta religiosa, se engañan. Y nos engañan. A costa del sufrimiento y de la humillación de los más desgraciados.

Por lo que conozco de Castillo, él no tiene en mente a las personas sinceramente ateas. El hablar de nuevos ateos, y de un ateísmo que se quita la careta es un mero recurso retórico-teológico para desenmascarar a falsos cristianos; a los que se presentan públicamente como cristianos cuando su fe no está en el proyecto de las Bienaventuranzas sino en el poder y el dinero. Eso lo sé por lo que le conozco... pero no se desprende de su escrito. Si tomamos el escrito como está, todo ateísmo queda bajo sospecha de negatividad, de enmascaramiento y de injusticia. Cuando el hecho es que muchos de los valores político-económicos del llamado Estado de Bienestar que desmantela hoy el Partido Popular en España fueron logrados gracias a la reflexión, organización, sangre  y lucha de miles de personas ateas. No sólo de ellas, claro; pero sin duda también gracias a ellas. 

Incluso dentro de la misma retórica de la teología, lo que aquí Castillo está denunciando no es propiamente un ateísmo sino una idolatría. No es que no tengan dios, sino que tienen por dios un dios distinto a Jesús: Mammón.  En todo caso, es cierto que teológicamente es incompatible con el ser una persona cristiana el tener por centro de su vida el dinero; pero de ahí no se deduce a) ni que toda persona que tiene por centro de su vida el dinero es atea, en todo caso es cristiana incoherente; ni b) que toda persona atea tiene por centro de su vida el dinero. Muchos grandes ejemplos de desprendimiento, compromiso por la justicia, sincera fraternidad vienen de personas ateas. 

II
PAGANOS
La segunda afirmación es muy parecida a la anterior y proviene de Jorge Mario Bergoglio. Aparece en distintas agencias de noticias. La retomo yo del texto oficial en español en la página del Vaticano, correspondiente a la audiencia del 18 de diciembre de 2013
Pero es algo feo cuando se ve a un cristiano que no quiere abajarse, que no quiere servir. Un cristiano que se da de importante por todos lados, es feo: ese no es cristiano, ese es pagano. El cristiano sirve, se abaja. Obremos de manera que estos hermanos y hermanas nuestros no se sientan nunca solos

Es un esquema similar al de Castillo. Entiendo por tanto perfectamente que el sentido de la afirmación de Bergoglio es que la soberbia, la arrogancia, no corresponden ni al corazón, ni al estilo ni al proyecto de Jesús. En ese sentido, tales actitudes no son cristianas. No cabe duda que el propio estilo y corazón de Bergoglio se perciben con olor a Evangelio por millones de personas; la institución papal y la misma institución eclesial se ven renovadas y se generan nuevas esperanzas de una praxis más conforme al Hijo del Carpintero. En esta renovación de esperanza, tiene una alta importancia la percepción de humildad del propio Obispo de Roma. No puedo sino alegrarme de que en una posición tan significativa del catolicismo se encuentre una persona que trasmita bondad y humildad. Pero...

... pero vemos el mismo esquema dualista y maniqueo. El cristianismo y la persona cristiana es humilde, es servicial, se preocupa por las otras personas; mientras que quien es arrogante y se niega a servir a las otras personas es pagana. 

De manera similar a lo que ocurre con Castillo, puedo creer que Bergoglio no tenía en mente a las personas realmente paganas. Recordemos que en la construcción judía que es heredada por el cristianismo, pagano es quien no pertenece a la propia fe. En ese sentido, desde el catolicismo el Dalai Lama es un pagano... y no creo que el Papa piense que el Dalai Lama sea una persona arrogante, egoista, que se niegue a servir a las demás personas. 

Y sin embargo, eso es precisamente lo que se desprende de su texto. Es cierto que teológicamente no es compatible con el ser una persona cristiana con ser arrogante y negarse a servir; pero de ahí no se deduce a) ni que tales personas sean paganas, en todo caso son cristianas incoherentes; ni b) que toda persona pagana sea arrogante y egoísta. 

De hecho, en todas las religiones ajenas a la tradición judeocristiana (por tanto, en todas las religiones paganas) se encuentran casos extraordinarios de desarrollo espiritual, que incluyen el vencer las tendencias a la soberbia, a la arrogancia, al egoísmo y a la negativa de servir.  Y lo mismo vale para diversos humanismos agnósticos y ateos.

III
LA COLA SERPENTINA DEL EXCLUSIVISMO CRISTIANO
¿Por qué señalar estas verdades de perogrullo, sobre todo cuando soy consciente de que la intención de ambos textos no es descalificar ni a personas sinceramente ateas ni sinceramente paganas sino sólo denunciar incoherencias en  personas que se ostentan como cristianas? ¿No es buscar el mínimo error de forma patológica? ¿No es una actitud de crítica destructiva de quien no deja títere sin cabeza?  Más de una vez se me ha acusado de ello en foros de personas católicas progresistas cuando critico algunas afirmaciones de personalidades del catolicismo progresista, por más que esté de acuerdo con el fondo de sus artículos. 

Por supuesto, siempre he de tomarme en serio tal acusación y examinar con honestidad autocrítica mis motivaciones. Sin embargo, sinceramente lo veo como la dinámica propuesta por Ignacio de Loyola para discernir las mociones del "mal espíritu": hay una etapa (identificada como Primera Semana) en que sus maquinaciones son evidentes, y es fácil discernirlas; pero hay otra etapa (identificada como Segunda Semana) en que dichas maquinaciones son más sutiles, el enemigo se disfraza de "ángel de luz" aunque se le alcanza a divisar disfrazada su "cola serpentina".

Cuando ésto sucede, Ignacio propone en sus Ejercicios Espirituales una regla de discernimiento:
6ª regla. La sexta: quando el enemigo de natura humana fuere sentido y conoscido de su cola serpentina y mal fin a que induce, aprovecha a la persona que fue dél tentada, mirar luego en el discurso de los buenos pensamientos que le truxo, y el principio dellos, y cómo poco a poco procuró hacerla descendir de la suavidad y gozo spiritual en que estaba, hasta traerla a su intención depravada; para que con la tal experiencia conoscida y notada, se guarde para adelante de sus acostumbrados engaños.

Aclaro, la comparación se limita a que hay aspectos/argumentos que son evidentemente perjudiciales y hay otros cuyo perjuicio no es claro, a menos que notemos su cola serpentina; por éso es importante examinar con detalle todo el discurso, para ver lo que de buen pensamiento tiene y no dejar de ver lo que nos desvía del buen pensamiento. Hasta ahí llega la comparación, de ningún modo atribuyo a Castillo ni a Bergoglio estar inspirados por el "mal espíritu". ¿Cual es la cola serpentina que distingo en ambos textos? la del exclusivismo cristiano: el pretender que el cristianismo es superior y todo lo que no es cristiano o es malo o al menos es inferior. 

Así, hay personas y argumentos en que el exclusivismo cristiano es evidente. Pensemos en la Instrucción Dominus Iesu firmada por el entonces Cardenal Ratzinger sobre la unicidad salvadora de Jesús. Cuando el exclusivismo se presenta así de abierto, es fácil reconocerlo y rechazarlo. Pero hay argumentos (como los aquí presentados) en que tal exclusivismo no es evidente, no es reconocido, muy probablemente ni siquiera fuera consciente... pero está presente. Justo por éso, por lo que aún se nos cuela inconscientemente la larga historia de pensamiento exclusivista cristiano, es por lo que es tan importante señalarle cuando aparece su cola serpentina... porque es la única forma de derrocarle, usando una expresión ignaciana.   Pensemos que lo mismo pasa con el patriarcalismo: ante milenios de sociedades patriarcales, con el avance del feminismo quedan evidenciados los discursos más abiertamente machistas, pero aún se nos cuelan ideas y valores patriarcales más sutiles. 

¿Significa éso que Castillo y Bergoglio son adeptos del pensamiento exclusivista? ¿Es hipocresía su talante ecuménico, de diálogo y respeto entre las religiones y con los mundos ateos? Claro que no. Al igual que aún comprometidas y comprometidos con la equidad de género, se nos siguen colando expresiones patriarcales sutiles debido a que eran nuestro mundo "natural", en el caso del exclusivismo cristiano es muy posible que se cuelen expresiones sutiles de forma inconsciente, aún estando conscientemente comprometidos a la superación del exclusivismo.

Lo que no podemos hacer es bajar la guardia, criticar sólo a quienes muestran las expresiones más evidentes, y dejar de señalar cuando la cola serpentina del exclusivismo cristiano sutil se aparece en medio de discursos sinceramente evangélicos.

Puede perfectamente denunciarse la incongruencia entre cristianismo y arrogancia o avaricia, sin maniqueísmos en que las personas paganas o ateas sean arrogantes o avaras; sin que el cristianismo sea superior a tener otra religión (paganismo) o ninguna religión (ateísmo). Puede afirmarse el valor que para uno mismo tiene el ser cristiano, sin atribuirse superioridades morales sobre paganos y ateos. En 2004 me pidieron un artículo sobre el aporte de la fe en Jesús a la vida; lo titulé ¿Puedo creer en Dios? y casi al final del mismo escribía mi convicción:
... finalmente creo que lo que la fe en Jesús (creerle a él -creer en él) ha aportado a mi vida es un camino concreto de humanización misericordiosa. No el único posible; pero sí el camino concreto por el que me ha sido posible transitar.  Quizá para quienes necesiten que Dios tenga que servir de forma única les parezca poco (a fin de cuentas, se puede conseguir lo mismo por otros caminos), pero sé que uno no se construye persona en abstracciones, sino en concretos. Y lo que he encontrado es que la fe en el Dios de Jesús es un concreto que posibilita el ir viviendo humanamente en la historia... (énfasis en este texto, no en el original).  

¿Exagero? Seguramente si quien lo lee es una persona cristiana, y especialmente si pertenece el catolicismo progresista, pensará que sí; que no es para tanto; que no es ofensivo. Lo mismo dicen muchos varones del humor machista o de la publicidad machista o del lenguaje patriarcal... es necesario estar en la posición del grupo descalificado para reconocer lo ofensivas que pueden ser ciertas expresiones. Bastará entonces ser una persona atea o pagana o ser una persona con capacidad de ponerse en los zapatos de una persona atea o pagana, para notar lo ofensivo, arrogante y falso que resulta identificar la actuación del Partido Popular de España con el ateísmo o identificar la soberbia arrogante con el paganismo. 

Señalar pues esta expresión de exclusivismo sutil no es hablar contra las personas de Castillo y Bergoglio. Al contrario, quizá incluso si llegaran a notarlo puedan examinar con detalle y profundizar el propio camino en que se han comprometido por el dialogo respetuoso, evitando expresiones que aún sin intención pueden ofender a personas ateas y paganas. 


IV
Con cierta frecuencia, algunas personas me preguntan si me he convertido en ateo.
Respondo que sin duda me convierto en uno, cuando se descalifica (consciente o inconsciente) a las personas ateas. Y en pagano cuando se descalifica a las personas paganas. Y en cristiano cuando se descalifica a las personas cristianas. 

Abrazos y esperanzas. 
Rodrigo

lunes, 4 de noviembre de 2013

Meditación en una madrugada abrumadora


Inhalo y soy consciente de que inhalo...
Exhalo y soy consciente de que exhalo...
(tres veces)


Inhalo y atraigo lo que me hace bien y me nutre...
Exhalo y me libero de lo que me intoxica...
(tres veces)


Inhalo y  soy receptivo a lo que me hace bien y me nutre...
Exhalo y dejo ir lo que me intoxica...
(tres veces)


Inhalo y soy receptivo...
Exhalo y dejo ir...
(tres veces)


Inhalo y recibo...
Exhalo y dejo...


Inhalo nutrición...
Exhalo toxinas...


Inhalo...
Exhalo...


Inhalo...
Exhalo...


In...
Ex...


I...
E...


...
...


..
..


.
.




: )



[Al terminar la meditación, viene a la mente lo que dice el Yi Jing: Viento y Trueno. Así la persona noble, cuando ve el bien lo imita; si tiene defectos, se deshace de ellos]

sábado, 8 de junio de 2013

Ternura II: Dumitru

Siempre he lamentado no tener acceso en internet a este maravilloso texto del teólogo rumano Dumitru Staniloae. Así que finalmente me decido a publicarlo en mi blog. El texto se llama TERNURA Y SANTIDAD, y lo he trascrito del libro ORACIÓN DE JESÚS Y EXPERIENCIA DEL ESPÍRITU SANTO, de Editorial Narcea Ediciones (se puede adquirir en Amazon)  Algunas decisiones de traducción no me convencen; por ejemplo, yo prefiero la expresión "la persona santa" a la expresión "el santo". Pero lo trascribo tal como aparece publicado por los editores, cuyos derechos de autor no pretendo afectar.

La humanidad se renueva y se salva en la figura de un santo, por su disponibilidad en las relaciones, por su extrema atención a los demás y por la prontitud con la que se entrega a Cristo.

¿Cómo se manifiesta concretamente esta humanidad renovada? En la relación del santo con cada ser humano se deja ver un comportamiento marcado por la delicadeza, la transparencia y la pureza, tanto de pensamiento como de sentimientos. Su delicadeza se extiende incluso hacia los animales y las cosas, porque el santo ve en todas las criaturas un don del amor de Dios y no desea dañar este amor tratando esos dones con negligencia o indiferencia. Respeta a cada persona y a cada cosa. Si una persona o un animal sufren, experimenta una profunda compasión por ellos.

San Isaac el Sirio dice de la compasión del santo:
"¿Qué es un alma, un corazón lleno de compasión? Es un corazón que arde por cada criatura: por las personas, por los pájaros, por los animales, por las serpientes, por los demonios. Al verlos y recordarlos los santos derraman lágrimas. Esta compasión inmensa e intensa que desborda el corazón de los santos hace que sean incapaces de soportar la vista de la más pequeña herida, aunque sea insignificante, en una criatura. Así mismo, rezan siempre con lágrimas por los animales, por los enemigos de la verdad y por los que les hacen daño" (Sermón 81).

Cuando a San Calinico de Cernica le faltaba dinero para los pobres, se volvía a los que le rodeaban y les decía: "Dadme dinero para dárselo a los hermanos de Jesús".

Esta compasión nos hace descubrir un corazón tierno, extremadamente sensible, al que le es ajeno cualquier tipo de dureza, indiferencia y brutalidad. Nos muestra que la dureza la produce el pecado y las pasiones. En el comportamiento del santo y en sus pensamientos no hay vulgaridad, ni bajeza, ni mezquindad, ni un solo rasgo de afectación. Todo es sinceridad. En él hallan su culmen la ternura, la sensibilidad y la transparencia, que se alían con la pureza, con la generosa atención a los demás, y con esa disponibilidad por la que, con todo su ser, vive con ellos sus penas y sus sufrimientos. Todas estas cualidades manifiestan una eminente realización de lo humano.

En efecto, en esta forma superior de ternura hay una distinción y una nobleza llenas de amor que dejan muy atrás la distinción y la nobleza habituales, distantes y formalistas. Esta ternura no evita el contacto con los hombres más humildes ni huye ante situaciones en las que otros podrían hacerlo. El modelo de esta ternura es la kenosis de Cristo, su condescendencia. Él no quiso alejarse de los pecadores ni de las mujeres, como hacen los que temen por su reputación. La kenosis de Cristo es la suprema ternura. Con ella nos demuestra su deseo de no apesadumbrar ni molestar a los humildes.

Con la kenosis deseaba abrirse un camino hacia sus corazones. Deseaba hacerles renunciar a su brutalidad por la ternura, en lugar de hacerles persistir en una actitud de insensibilidad con la cual el inferior responde con su desprecio al superior que también le desprecia.

Cristo quiso que por su kenosis se derrumbara el muro de brutalidad y aspereza que recubre como una cáscara, para defenderla, la delicada esencia de la verdadera humanidad.

La ternura del comportamiento de los santos se inspira en la kenosis de Cristo. Son, al mismo tiempo, los precursores de ese nivel futuro en el que la ternura reinará en las relaciones humanas, ya que, insatisfecha la humanidad de la igualdad exterior que consigue alcanzar, se dirige hacia un nivel superior de relaciones recíprocas marcadas por la ternura.

Gracias a que participan de una conciencia cuya sensibilidad se nutre y afina, precisamente, en esta sensibilidad del Dios hecho hombre para los hombres, los santos perciben en los demás los más escondidos estados de ánimo y evitan todo lo que les pueda causar cualquier contrariedad, sin dejar, no obstante, de ayudarles a triunfar sobre sus debilidades y a vencer sus dificultades.

Al santo se le busca como confidente de los más íntimos secretos, porque es capaz de leer en los demás esas necesidades que apenas expresan y las cosas buenas que desean. Se apresura, entonces, a responder a esa petición y se entrega a ello con dedicación. Sin embargo, también distingue las impurezas, incluso aquellas que más habitualmente disimulan. Su compasión se vuelve entonces purificadora, por la dulce fuerza de su propia pureza y  por el sufrimiento que hacen nacer en él las malas intenciones o los deseos perversos de los demás. Ese sufrimiento se le queda dentro.

En cada una de esas situaciones, sabe cuál es el momento oportuno para hablar y lo que hay que decir; sabe también cuándo es mejor callar y qué conviene hacer. Podríamos como una especie de "diplomacia pastoral", este sutil discernimiento que tienen los santos, una prueba más de la nobleza de su distinción.

Del santo emana siempre un espíritu de generosidad, de abnegación, de atención y de participación que no se preocupa de sí mismo. Es un calor que calienta a los demás, les hace tomar fuerzas y les hace experimentar la alegría de no estar solos. El santo es un cordero inocente, siempre dispuesto a sacrificarse, a asumir el dolor de los demás, pero también un muro inquebrantable en el que todos se pueden apoyar.  Cuando comparte los destinos ajenos, unas veces demuestra gran discreción, y otras, al contrario, gran efusión, pero siempre, no hace falta decirlo, su relación con los demás es totalmente desinteresada.

Por otra parte, no hay nadie más humilde que él, más libre de lo artificial, más lejano de la fanfarronería y de comportamiento más "natural", porque acepta y comprende todo lo que es verdaderamente humano, todas las situaciones modestas y a veces hasta ridículas de nuestra humanidad, que sólo es grande precisamente cuando no se vanagloria de su grandeza. Así, el santo crea inmediatamente entre él y los demás una atmósfera de familiaridad, de proximidad humana y de intimidad. Con ella humaniza sus relaciones con los demás y las hace auténticas, porque él mismo se ha vuelto profundamente humano y auténtico. Habla con dulzura, evitando llamar brutalmente por su nombre a las debilidades ajenas y crea las condiciones para una relación directa, franca y abierta de los demás con él. De esta manera les invita a confesar sinceramente sus flaquezas y pecados, y les da fuerza para vencerlos.

San Máximo el Confesor dice que los santos han llegado a la simple y pura sencillez porque han superado en sí mismos toda dualidad, toda duplicidad. Han superado la lucha entre alma y cuerpo, entre las buenas intenciones y las obras que en realidad se hacen, entre las apariencias engañosas y los pensamientos ocultos, entre lo que se pretende ser  y lo que en realidad se es.
Se han simplificado porque se han entregado totalmente a Dios. Ésta es la razón por la que pueden darse enteramente a los hombres. Si en sus relaciones con los demás a veces evitan hablar de las faltas por su nombre, lo hacen para no descorazonarles y también para que en ellos aumente el pudor, la delicadeza, el discernimiento, la sencillez y la sinceridad.

Los santos siempre confortan. Por eso a veces reducen las proporciones exageradas con que las personas imaginan la talla de sus defectos, sus pecados y sus pasiones. Les alzan de la desesperación o de la impotencia total en la que se sienten sumidas, pero también reducen el orgullo de los demás haciendo uso de un delicado humor. Sonríen, pero no lo hacen sarcásticamente ni explotan en carcajadas. Se muestran serios ante actos inmorales o pasiones condenables, pero no atemorizan.

Dan un valor infinito a los más humildes, porque el Hijo de Dios, al hacerse carne, dio este infinito valor a todo ser humano. Como dicen en sus textos algunos Padres espirituales, ven a Cristo en cada hombre. No obstante, rebajan el orgullo de los demás mostrándose como ejemplos de humildad. De este modo restablecen continuamente la igualdad natural entre todos.

Por su humildad, el santo pasa totalmente desapercibido, pero se hace presente cuando se necesita su apoyo, consuelo o ánimo, y está cerca de quien todos abandonan. Para él no existe ninguna dificultad insuperable ni ningún obstáculo invencible, cuando se trata de sacar a alguien de una situación desesperada. En esas ocasiones muestra una fuerza y una habilidad sorprendentes, junto a una calma y una confianza inquebrantables, porque cree firmemente en el auxilio de Dios, al que pide constantemente y ora.

Es el ser más humano y el más humilde, pero al mismo tiempo es una persona excepcional y sorprendente. Suscita en los demás el sentimiento de haber descubierto en él y en los otros a través de él, lo que es verdadera humanidad.

Esta humanidad estaba de tal manera recubierta por lo artificial, por la voluntad de parecer en lugar de ser, que cuando se descubre sorprende como si fuera algo que no es natural. El santo es el más afable de los hombres y al mismo tiempo impone sin querer. Es el que más llama la atención y el que más respeto infunde. Se convierte en un íntimo para todos y cada uno, es el que mejor comprende, con quién se está a gusto, pero al mismo tiempo quien nos hace sentir incómodos porque nos hace ver las carencias morales y los pecados que no queremos reconocer.

Nos colma con la sencilla grandeza de su pureza y con la calidez de su bondad y su atención, pero nos causa vergüenza cuando vemos nuestro nivel moral tan bajo, por haber desfigurado la humanidad, ser impuros, artificiales, tan llenos de dobleces y de mezquindad. Todo eso adquiere un relieve tremendo desde la comparación que involuntariamente establecemos entre él y nosotros mismos.

El santo no domina a la manera terrena; no da órdenes con severidad. Tampoco nosotros le criticamos, ni sentimos nacer en nuestro corazón oposición alguna contra él, porque el santo nos hace concreta la persona de Cristo, a la vez tierno y poderoso, y por eso no nos escondemos de él ni esquivamos su rostro, aunque quizá prefiriéramos uno que nos diera órdenes con severidad, porque en él sentimos una firmeza irreductible, una total identificación de su persona con el bien, aunque esta firmeza en las convicciones, en la vida, en las opiniones y en los consejos, sea una firmeza sin crispación.

Por eso, las opiniones y consejos que expresan con ternura sobre lo que debemos hacer, por su carácter paradójico, se convierten en órdenes más imperiosas que cualquier precepto terreno, órdenes por las que se es capaz de hacer cualquier esfuerzo y sacrificio con tal de cumplirlas; porque la ternura del santo es a la vez firmeza y bondad. Ambas emanan de Dios y dejan trasparentar la bondad divina que, con una autoridad absoluta, se impone en la dulzura.

El consejo del santo resulta ser una liberación; libera de esa desfiguración y de esa impotencia en la que nos encontramos, de esa desconfianza que reina en nosotros. Sentimos que lo que el santo ha recomendado es como una fuerza, como una luz que brilla segura sobre el camino de la salvación por el que hay que caminar para salvarnos de la resignación de perdernos. Por el santo nos llegan la fuerza y la luz que vienen de la fuente suprema de fuerza y de luz, y también la bondad que, como un arroyo, mana de la fuente suprema de la bondad. Tememos que el santo ponga sus ojos en nuestra alma pensando que va a descubrir una verdad que nos sería desfavorable, pero al mismo tiempo esperamos que lo haga como el que aguarda la mirada de un médico de indudable competencia y segura amistad. Él nos dará -lo sabemos- el diagnóstico y el remedio eficaces para curar de una enfermedad que vagamente intuimos que es mortal.

En su ternura, en su dulzura y en su humildad percibimos una fuerza que ningún poder terreno puede doblegar ni desposeer de su pureza, de su amor por Dios y por la humanidad, de su voluntad de darse totalmente a todos y de servirles para ayudarles a salvarse.

El que se acerca a un santo descubre en él el colmo de la bondad y la pureza, cubierto por un velo de humildad que lo hace aún más atrayente. Hay que hacer un esfuerzo para descubrir las proezas de sus renuncias, de su ascetismo y de su amor por la gente, pero su grandeza impresiona por la sensación de la bondad, sencillez, humildad y pureza que se desprenden de él. Su elevación coincide con su proximidad. Él es la imagen de la grandeza tanto en la kenosis como en la humildad. De la persona del santo irradia una calma y una paz que nada quebranta, conquistadas y conservadas gracias a una dura lucha. Al mismo tiempo, el santo comparte hasta las lágrimas, los dolores de los demás.

El santo está enraizado en la permanencia del amor y el sufrimiento del Dios hecho carne, porque este amor emana de Dios que se ha encarnado y ha sufrido por los hombres. El santo reposa en la eternidad del poder y la bondad de Dios que se han vuelto en Cristo accesibles a la humanidad, dice San Máximo el Confesor, porque el santo, todo él, está marcado por la presencia de Dios, como Melquisedec. No obstante, este permanecer en el amor eterno de Dios y de los hombres no excluye su participación en los sufrimientos de los hombres y en sus buenas aspiraciones, al igual que Cristo no cesa de estar en estado de sacrificio por ellos, ni los ángeles dejan de ofrecer continuamente sus ministerio; porque esta permanencia en el amor que sufre es también una eternidad, una eternidad viva. Ese es el "reposo", la estabilidad, el "sabbat" en el que entran los santos, los que salieron del Egipto de las pasiones (Hb 3, 18-4,11). No se trata del "sabbat" insensible del nirvana, porque el reposo del santo en la eternidad del amor inquebrantable, del amor de Dios por los hombres, tiene también el poder de atraer a los demás y de ayudarles así a vencer sus sufrimientos con valentía, a no sucumbir y no desesperar. Por esto, el santo es la vanguardia y el sostén de la humanidad sobre el camino que lleva a la perfección futura del Último Día.

El santo triunfa sobre el tiempo precisamente por estar intensamente presente en el tiempo. Alcanza así, la máxima semejanza con Cristo, que está en los cielos y a la vez entre nosotros con gran eficacia. Por la salvación de la humanidad, el santo lleva a Cristo con el poder invencible de su amor.

El santo representa al ser humano purificado de las escorias de lo infrahumano o de lo inhumano, es la rectificación del ser humano desfigurado por la animalidad. Representa al ser humano cuya transparencia, restaurada, deja ver su modelo de bondad sin límite, de fuerza y sensibilidad infinitas: El Dios hecho carne. Es la imagen restaurada del Absoluto vivo y personal que se ha hecho hombre. Se ha transformado en una montaña, vertiginosamente alta y al mismo tiempo familiarmente cercana por su humanidad, que en Dios encuentra su perfección. Es una persona comprometida en un diálogo incesante y totalmente abierto con Dios y con los demás. Es la clara transparencia de la aurora de la eterna luz divina en la que la humanidad alcanzará su perfección. Es el reflejo integral de la humanidad de Cristo.

Ternura I: De profundis


De profundis clamavi ad te...
 [Desde el abismo clamé a tí...]


I
Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que las llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada (Elizabeth Kübler-Ross) 

II
El que se acerca a una persona santa descubre en ella el colmo de la bondad y la pureza, cubierto por un velo de humildad que le hace aún más atrayente. Hay que hacer un esfuerzo para descubrir las proezas de sus renuncias, de su ascetismo y de su amor por la gente, pero su grandeza impresiona por la sensación de la bondad, sencillez, humildad y pureza que se desprenden de ella. Su elevación coincide con su proximidad. Ella es la imagen de la grandeza tanto en la kenosis como en la humildad. De su persona irradia una calma y una paz que nada quebranta, conquistadas y conservadas gracias a una dura lucha. Al mismo tiempo, comparte hasta las lágrimas los dolores de los demás (Dumitru Staniloae)

III
I have learned, I have learned 
The most horrifying nights have an end
I was hurt, I was lost
In the dark I found a way to a friend

I am standing here in my ravine
Once again I see a piece of the sky
And my joy'll never be denied
'cause I was meant to be here -
The only place on earth
Where you are near, where you are near


Ravine (Ace of Base)


viernes, 26 de octubre de 2012

De fragilidades y trenes

On and on 
the rain will say
how fragile we are

I
Mi puntaje al 25 de octubre de 2012
  • 25 en la escala de Hamilton sobre ansiedad (a partir de 18 se recomienda atención profesional)
  • 21en la escala de Hamilton sobre depresión  (a partir de 8 se recomienda atención profesional)
  • 27 en la escala de Davidson sobre ansiedad social (a partir de 19 se recomienda atención profesional)
  • 44 en la escala de Goldberg sobre depresión (entre 36 y 53 se considera depresión moderada)


II
Este episodio se ha manifestado desde el pasado domingo, pero se ha venido incubando en las últimas 3 semanas. Tengo claro los desencadentes, las situaciones "disparadoras"; y por supuesto queda la pregunta (con buena dosis de autoculpabilización) de si pude haberlo evitado en el tiempo de su gestación. 

Tengo también clara la dirección que puede tomar en caso de no reaccionar con las medidas necesarias, incluyendo no sólo las acciones de profilaxis propia (reconocer no sólo ante mí mismo sino ante otr@s es parte de ello) sino la búsqueda de ayuda.

Pero sobre todo,  más allá de las circunstancias "disparadoras", tengo clara consciencia de esta fragilidad que me acompaña, que requiere una habilidad mayor para discernir, preveer y manejar esta dinámica de ansiedad-depresión-aislamiento social. 


III
Intento no desesperarme conmigo mismo, con mi historia, con mis genes, con mi sistema familiar. Me recuerdo que las emociones, percepciones y pensamientos se ven alterados en estos episodios; por lo que hay que tomarlos no con un grano sino con una montaña de sal. Me repito los pasos concretos, pequeños, manejables, que me han servido para romper el ciclo. Me tomo de los consejos de Ignacio de Loyola ante la desolación como una buena guía de acción.

Pero sobre todo, acudo a la reserva de ternura y compasión de este corazón mío para abrazar mi fragilidad y con ella acompañándome, tomar el próximo tren

lunes, 1 de octubre de 2012

De conversaciones y gratitudes


 
No es fácil mantener la esperanza en estos días de reforma laboral, fraude electoral y violencia policial. Esta semana que empieza apunta a ser todavía más complicada que la que acabamos de concluir.
 
La ciudad de México me recibe a media luz, con su cielo ennegrecido y sus calles húmedas atestiguando la más reciente tromba. Tomo un taxi desde la Central del Norte hacia Tlalplan. El chofer toma por la calle de Guerrero.
 
Mientras avanzamos hacia Puente de Alvarado noto sobre la acera un grupo de casas de campaña afuera de un edificio, con una manta encima. Debido a la oscuridad y la velocidad, no alcanzo a leer su reclamo; pero se me retuercen las entrañas de pensar en lo que estarán viviendo las personas que ocupan esas casas de campañas, viviendo en la calle en una noche de lluvia del último día de septiembre.
 
- No había visto a esas personas viviendo en la calle - se me escapa la voz sin pensarlo - ¿tienen mucho ahí?
 
- No mucho, unos tres meses, creo que con el temblor - me responde el taxista.
 
- Tres meses!!! Hace mucho que no paso por aquí. Qué terrible!
 
El taxista me explica que esas personas eran los habitantes del edificio frente al cual están viviendo en la calle. Debido al temblor y por razones de inseguridad, fueron desalojadas del edificio por la fuerza pública. El dueño del edificio piensa venderlo; y sus antiguos inquilinos ofrecieron comprarlo, para no perder su vivienda. Pero el dueño se ha negado a venderlo a sus inquilinos; y así llevan 3 meses.
 
- Yo creo que tienen derecho a que se los vendan. El gobierno debería hacer algo, que les vendan el edificio y a través del INVI (instituto gubernamental para la vivienda en la Ciudad de México) ayudarles a que lo reparen. Incluso, si está muy mal, que lo tiren de plano y el INVI les ayude a construir uno nuevo. Eso debería hacer Marcelo (Jefe de Gobierno del Distrito Federal), en vez de estar pensando en como ser Presidente. Si quiere ser Presidente, que ayude a la gente ahora.
 
Comenzamos a platicar en las distintas formas en que se podría solucionar esta situación, respetando el derecho de las personas a tener una vivienda. El taxista me dice: yo no veo mal que se manifiesten, y que luchen. Es su derecho y su patrimonio para sus familias. Pero estos gobiernos sólo piensan en puestos.
 
Le pregunto si sabe de los 10 bomberos en huelga de hambre, que estaban en el Zócalo y ahora están en el monumento a la Revolución. Me dice que algo escuchó de que están en huelga de hambre, pero no sabe bien por qué. Le explico que son hombres con más de 20 años de antigüedad, que han recibido varios reconocimientos a su heroísmo, pero que fueron despedidos por atreverse a realizar una marcha mostrando el mal estado en que está su equipo de trabajo.
 
La conversación fue avanzando. El trabajador del volante se indigna. Dice que siempre ha respetado a los bomberos, le parece que son de las personas más valiosas de la sociedad. Me cuenta -y creo absolutamente en la veracidad de lo que me dice - que más de una vez ha tenido que llevar a bomberos a alguna de las estaciones. Cuando eso ocurre, y le preguntan cuanto deben pagar por la dejada, su respuesta es "Nada, eres bombero. Quizá algún día me salves a mí o a los míos".  Y agrega "yo sé que no es mucho lo que hago al no cobrarles, pero al menos que sepan que se les valora".
 
 
Le comparto que cuando yo le digo a las personas lo que están viviendo estos diez bomberos en huelga de hambre, la reacción es la misma "no mames, pinche gobierno". Me responde: "Si, todos podemos decir no mames, pero  nadie hacemos nada.  Mañana no puedo, porque tengo un sepelio; pero a ver si el miércoles paso a verlos y llevarles una caja de botellas de agua por lo menos. Es poco, pero al menos llevarles agua". Le respondo que me ha tocado acompañar situaciones así más de una vez, y por éso sé que más allá de lo que puedan recibir (agua, comida, cobijas), el sólo hecho de visitarles y dedicarles tiempo para platicar y conocer su causa es importante. A veces más importante que cualquier cosa.  Y empezamos a platicar de cuántas historias de sufrimiento y de lucha han de haber en la ciudad, sin que las conozcamos.
 
La conversación se diluye conforme el chofer tiene que concentrarse en el tráfico de Calzada Tlalpan y yo regreso a mi estado casi catatónico por el cansancio acumulado. Cuando finalmente llegamos a mi destino, junto con el pago por el servicio, me despido con el deseo con que siempre me despido de los taxistas: "gracias, que tengas buena noche y que encuentres buenos pasajes". Me responde como casi siempre me responden los taxistas "gracias!!!, ojalá que sí".  Pero cuando estoy casi por cerrar la puerta del auto, contorsionándose para que le vea,  agregó el toque final para conmover mis entrañas y mi esperanza: "gracias por informarme lo que pasa con los bomberos, iré a verles".
 
 
GRACIAS POR INFORMARME. No es común que ese sea el colofón cuando denuncio una situación de injusticia: Gracias por informarme, porque podré hacer algo por ayudar.
 
Todo el cansancio físico, toda la pesadez emocional, toda la frustración acumulada, todo se diluyó con la nobleza de corazón de este hombre, trabajador del volante, dispuesto no sólo a enterarse sino a actuar. Bendita plática que refresca mi camino.  Es posible seguir andando.


jueves, 26 de julio de 2012

Cuidado

Tarde de jueves. Múltiples pendientes y preocupaciones. Y yo me doy una hora para meditar.

La meditación poco a poco va fluyendo hacia la importancia de hacerme (de hacerse) cargo del propio camino de felicidad. 

La respiración se acompasa. El cuerpo se asienta con solidez en el piso, en la banca de madera. Siento con claridad como los músculos faciales se relajan; pero es más que simple relajación: una sonrisa emerge con naturalidad. Disfruto.

Poco a poco una palabra va surgiendo en la mente: Cuidado

Mientras voy rumiando con calma "el palabro" que me va inundando, se me figura que las actividades de cuidado implican tres ámbitos de cobertura, o tres tiempos. Una primera es no causar daño: como principio mínimo el no dañar, no poner en riesgo ni lesionar. Cuidar también es sanar lo herido, lo dañado; un cuidado terapéutico (no meramente médico). Pero no sólo cuidamos cuando evitamos dañar o cuando atendemos a curar. Cuidado también implica nutrir, alimentar lo que permite fortalecerse, lo que permite crecer. 

Cuidado como evitar causar nuevo mal, curar el mal ya causado, y fomentar el bien.

El primer cuidado del que soy responsable es el cuidado de mí mismo. ¿De qué manera evito causarme daño, de qué manera curo mis heridas, de qué manera alimento mi crecimiento? Cuidado de mi cuerpo; cuidado de mi mente (¿qué pensamientos me hacen daño? ¿qué pensamientos necesito curar? ¿con qué pensamientos nutro  mi mente?); cuidado de mi alma, que implica por un lado las emociones y sentimientos, y por otro lado la voluntad y las decisiones (¿qué sentimientos alimento y qué sentimientos necesito curar? ¿cómo cuido mis emociones? ¿qué nivel de cuidado de mí mismo implico en mis tomas de decisiones?); cuidado de mi espíritu.

Soy reponsable del cuidado de mis relaciones íntimas. Las relaciones familiares, de amistad, de compañerismo. Pero también de las relaciones del día a día, de las esporádicas o superficiales, como el vecino en el transporte público. ¿Cuánto tiempo e intención dedico a cuidar mis relaciones? ¿Cómo evito dañarme a mí y a la otra persona EN la relación? y ¿cómo voy más allá de no dañar, y nutro el crecimiento mío y de la otra persona? ¿qué pensamientos, palabras, decisiones, emociones pongo en juego para que mis relaciones sean cuidadas y cuidadosas?

¿Qué responsabilidad asumo por los ámbitos más amplios de la realidad en que vivo? ¿mi comunidad, mi país, nuestra humanidad? ¿Qué acciones de cuidado aporto para no dañar, curar y  nutrir la realidad a la que pertenecemos como un todo? 

Conforme la meditación llega a su cierre natural, me quedo con el convencimiento que la felicidad pasa por el atento cuidado al desarrollo de nuestras responsabilidades de cuidar la vida: la nuestra que es la mía, la mía que es la nuestra. 

La felicidad como  el intencionado y lúcido intento renovado día a día por Cuidar y Honrar Vida

sábado, 7 de julio de 2012

Alfredo

La madrugada de hoy falleció Alfredo Hernández Peñaloza.

Es una pérdida inconmesurable para mí, y para el pueblo tabasqueño. 

En todas las iniciativas y luchas importantes de por lo menos los últimos 20 años en Tabasco, estuvo él aportando lucidez, disciplina, organización, generosidad y coraje. Y hoy somos todos un poco huérfanos ya. http://www.youtube.com/watch?v=Qs_zoPqw9Do

Alfredo, hermano, dános tu fuerza te ruego 

viernes, 6 de julio de 2012

Cumpleaños feliz


La mañana del 6 de julio de 2009 marcó un punto de inflexión en mi vida. Sin dramatizar, representa un antes y un después. Fue sin duda el peor día de mi vida, desde que tengo consciencia, y ocurría justo en mi cumpleaños. Fue también el día en que surgió la decisión necesaria para romper con personas y dinámicas, para buscar una vida mejor. A partir de entonces, personas, experiencias y cosas positivas inundan mis días. 

Creo, pues, que lo importante no es tanto el rito del calendario que se repite cada año; sino las decisiones que tomamos día a día para llenar el corazón con motivos para celebrar. 

Gracias a todas y todos quienes me han enriquecido con su presencia, con su cariño, también con sus revires y cuestionamientos. 

Gracias a ustedes, hoy puedo cantar en mi cumpleaños -como lo he hecho los más recientes tres años- lleno de esperanza y gratitud: un año más

lunes, 25 de junio de 2012

Soñé a la mujer en sueños nuevamente aquí

Con tantas malas noticias encima, con la lucidez de ver lo que se nos avecina en los próximos meses, he de aferrarme a los pocos motivos de esperanza para seguir caminando, buscando y creciendo.

Acabo de recibir un correo de Habiba. El juicio en que se le acusaba de Traición en Malawi finalmente ha sido desestimado.

Y desde aquí canto:

Soñé
una mujer vendada de los ojos y
pendiendo de su mano una balanza, vi.

Serena, sin decirme nada,
triste, desahuciada,
se marchó.

Soñé

que abriéndome sus brazos luego regresó,
desarrapada y vuelta llanto me besó.
Le tuve grave algunos años
y balanza en mano
luego falleció.

Entonces los ejércitos

ondeando sus banderas
pedían guerra.
Le daban muerte,
a gente que 

tenía por trinchera
una cuna, una casa, una venda.

Soñé

a la mujer en sueños nuevamente aquí,
su túnica perfecta, su balanza y
sonriente se acercó a tocarme
jurando refugiarse de su exilio
en mi país.



http://www.youtube.com/watch?v=jmZrUZTW3yE

viernes, 27 de abril de 2012

De sueños, pesadillas y silencios

I
Hay cosas que no se deben decir en ciertos espacios, bajo riesgo de perder toda respetabilidad.

Por ejemplo, en los espacios profesionales en donde me desenvuelvo no es conveniente decir que anuncié públicamente, en un blog español, el día exacto de la muerte de Karol Wojtyla con seis meses de anticipación.

O que con frecuencia participo en un foro sobre uso del Yijing para anticipación de eventos públicos y políticos, en donde acudo con pseudónimo. 


II
Hay cosas que no se deben decir en ciertos espacios.

Hace tres días tuve un sueño que me dejó muy inquieto. Estaba yo en medio de una calle, cuando sucedía un fuerte terremoto y la calle se llenaba de sangre. A diferencia de otras ocasiones, en la mañana comenté el sueño con mis padres. Siguió una larga plática sobre la interpretación de los sueños. 

Mi madre recordando lo hábil que era ella misma para interpretar sueños, hasta que al acercarse a los grupos parroquiales aprendió que "no debía hacerse". Mi padre afirmando que lo sueños sólo son sueños. Yo diciendo que los sueños son mensajes del subconsciente sobre aspectos que necesitamos traer a la consciencia. Y explicando algunas técnicas para análisis psicológico de los sueños. Terminaba yo diciendo que, aunque raros, ocasionalmente ocurrían sueños "premonitorios". No sé por qué, no sé cómo, no sé cual sea la explicación racional. Pero el hecho es que en ocasiones ocurren. Y este sueño me había dejado una inquietud. 

Hace dos días, en sueños, escuché que alguien decía "viene algo muy fuerte". Lo interpreté como sublimación de la inquietud que siempre me provoca el moderar la presentación del Informe Anual de violaciones a derechos humanos laborales en México. Presentación que tuvimos ayer.

Hoy en la mañana, lo primero que leo en las noticias es una serie sincronizada de atentados terroristas en Dnepropetrovsk, Ucrania. Las versiones van de 4 a 10 bombas en diferentes partes de la ciudad. Dnepropetrovsk, una pequeña ciudad en donde vive la abuela de una querida colega. Mi madre afirma, claro, que se trata sólo de una coincidencia.


III
Hay cosas que no se deben decir en ciertos espacios. 

Experiencias que no se por qué o cómo ocurren; que no se cual sea su explicación racional. Pero ahí están presentes. Silenciadas. Minimizadas. Ridiculizadas. Irreductibles. 

Quizá hablar un poco más de ellas, nos sirva para tener un poco más de humildad. Que no estemos tan seguros sobre lo que puede hacer la mente humana y lo que es imposible; sobre cómo funciona la naturaleza y lo que afirmamos que no es creíble. Quizá nuestras propias certezas racionales tengan algo de dogmatismo y convenga que de vez en cuando sean sacudidas por lo incontrolable irracional. 

Quizá.


martes, 13 de marzo de 2012

Que maneras más curiosas de recordar tiene uno

Estaba yo viendo que estaba lloviendo.


Estaba yo viendo que estaba; lloviendo.

Ésta va. Yo, viendo que estaba lloviendo

Estaba yo viendo que no estaba lloviendo

Estaba yo viendo que no estaba, lloviendo.

Estaba yo, viendo que no está; va lloviendo.

¿Estaba yo viendo? Qué no!!, estaba lloviendo.

¿Estaba lloviendo? que no estaba yo viendo.

Estaba lloviendo. ¿Qué no estaba yo viendo?




martes, 28 de febrero de 2012

Madrugada

Una vez más, lo que no pasaba hace mucho tiempo, una frase escuchada entre sueños me despierta esta madrugada:
Lo que nos mantiene de pie no es la dureza de la corteza sino la vitalidad de nuestra savia

No pude evitar relacionarlo con la bioenergética y su concepto de las armaduras psicocorporales, así como otras formas de terapias corporales como el Chi Kung y el Tai Chi.

Pensándolo un poco, no sólo a nivel psicocorporal es pertinente la expresión. Creo que tiene que ver también con la flexibilidad para afrontar los cambios en los momentos de transición de la vida. Como dos formas diferentes de enfrentar el mismo objetivo: desde la rigidez o la flexibilidad.

En el sueño, veía yo primero un árbol seco y vacío por dentro que permanecía en pie tan sólo porque su cascarón no se rompía. En un segundo momento, un árbol lleno de vida y floreciente. 

No suena descabellado el tomar este sueño como un recordatorio de que la inseguridad ante los cambios nos puede tentar con petrificarnos, con adoptar una actitud defensiva que nos mantiene a flote pero sin florecer. Y como una invitación a conectar y reconectar con la savia vital como fuente de estabilidad y confianza para dar buen fruto en las distintas estaciones vitales

En el mismo sueño, apareció otra frase que me ha gustado. La frase con que inicio (se decía en el sueño) pertenecía al libro El viejo que se dormía contando historias del mar. Habrá que escribirlo, ¿no?

miércoles, 11 de enero de 2012

Florecer como un incendio

Dos días
       Dos proyectos
               Dos golpes contra la pared

No me termino de acostumbrar a los jueguitos estúpidos de los mundos en donde he decidido plantarme. Donde importa más "aparecer", aunque no se tenga nada que decir; donde se promueve al amigo o aliado bien recomendado, en vez de la persona competente y experimentada; donde vale más el saber relacionarse que el contar con proyectos sólidos.

¿Qué se le va a hacer? Nunca me ha gustado tomar crédito por mis iniciativas, ni asumir protagonismos. Mi estilo es del trabajo hormiga, entre la gente, en los movimientos de base. Lo que me importa es que los grupos avancen, que la vida real de las personas mejore. 

¿Pero que pasa cuando una buena idea se te arrebata para dársela a quien no tiene la capacidad para desarrollarla, tan sólo los contactos para apropiársela? Si al menos los proyectos se implementaran bien, no me pesaría. Pero confieso que me pesa ser desplazado, y me pesa mucho más que los proyectos naufraguen. 



Dos días
       Dos proyectos
              Dos puñaladas por la espalda

Verdaderamente, ser un activista/educador/defensor en los mundos sindicales es como plantar un árbol en medio de un desierto. Es un mundo muy árido, desprestigiado, derrotado. Hay escasez de recursos. Cuando la solidaridad y confianza mutua falla, no hay vida posible. Ni para las organizaciones, ni para los proyectos, ni para las personas.



Dos días
          Dos proyectos
                          Dos videos
0:20 am. Estoy en mi cama, rumiando aún estas dos nuevas derrotas. No quiero dormirme con su sabor en el alma. Entro a leer un blog amigo y me encuentro una nueva entrada, recién publicada. Me habla directamente. Y me recuerda volver a leer El Árbol Rojo, de Shaun Tan. Lo busco. Lo encuentro en Youtube (les invito a leerlo dando click aquí)

Coincidencia?, sincronicidad?, providencia?; sea lo que sea, justo este cuento me cae excelente para dormir tranquilo. No había mejores palabras que me pudieran decir esta noche. 

Y terminando de leer El Árbol Rojo, de inmediato me acordé de una canción de Víctor Jara sobre un árbol rojo plantado en medio del desierto atacameño. Es una canción que hacía muchos años no recordaba, y su misma letra me quedaba confusa en la memoria. El pimiento. La busco. La encuentro en Youtube (les invito a escucharla dando click aquí). 

Coincidencia? sincronicidad? conexiones neuronales? sea lo que sea, justo esta canción me recuerda que así es como yo decidí ser y actuar. "Nadie lo ve trabajar debajo el suelo/cuando busca noche y día su alimento". Y me recuerda que, en medio del desierto, vale bien la pena aguantar dos días, dos proyectos truncados... o cinco o diez; por que aún en medio de desierto, hay algunos días en que florezco como un incendio. 

Vale.
Salud, esperanzas y a seguir incendiando los desiertos

martes, 20 de diciembre de 2011

Gran Circo en acción

algunas de las batallas mas duras y dolorosas las he tenido que dar de la piel pa'dentro.  Esto le escribía hace 6 días a Carmen L, una de mis más recientes amistades.

algunas de las batallas mas duras y dolorosas las he tenido que dar de la piel pa'dentro. Esto le repetía ayer, contándole del blog de Carmen L, a mi mejor amiga Carmen. La verdad es que ya me hacía demasiada falta el poder tener una plática en profundidad. Y por supuesto, tenía que salir que este año ha sido complicado para los dos. No sólo para los dos. Como que este año fue muy denso, con muchas luchas internas, para mucha gente que me importa.

Con frecuencia digo que mi vida es como un circo de varias pistas. Lo mismo ando en múltiples luchas de grupos sociales, que en debates teológicos, que en análisis políticos, que enredado en las dinámicas familiares, que estudiando psicología o métodos de adivinación. Y en medio de todo ello, intentar no dejar de escuchar el latir interior.

Lo cual me hizo hoy recordar este pequeño clip, que invito a que sea visto antes de seguir leyendo: El circo de la mariposa

Mientras lo volvía a ver, fui aplicando la regla básica de la interpretación de los sueños: interpretar que cada uno de los personajes que aperecen, soy yo mismo. Más correctamente, es una parte de mí.

Sí.

Creo que todos somos de alguna manera esa persona sin extremedides, a quien hasta Dios le ha dado la espalda. Al menos, una parte de nosostros siempre lo es. Indefensa, dolida, impotente, humillada.
Yo también soy el presentador de la feria de los fenómenos; esa parte que juzga (especialmente a sí mismo) sin compasión, sin humanidad, con violencia.
Soy el hombre golpeador y borracho, el anciano jubilado como inútil, la prostituta abusada y abandonada... todos ellos resurgiendo de la cenizas
Y soy también Mendez. Esa capacidad de mirar con compasión, con ternura, para posibilitar el resurgir.

Creo que todas y todos tenemos nuestro circo interior con estos personajes. Y la gran disyuntiva es  si convertimos el circo de nuestra vida en una feria de fenómenos o un circo de las mariposas. Dar el paso para este cambio de perspectiva.. ¿no es éso aprender a vivir?

Y claro, lo mismo sirve no sólo para el circo de nuestro mundo interior, sino para ese gran circo que es nuestra comunidad, nuestra ciudad, nuestro mundo como bien canta la Maldita Vecindad. Sí, de alguna manera también el andar en esas otras pistas de mi circo (la pista de los derechos humanos, la pista de las luchas sindicales) es una forma de intentar ser un Méndez con, para y gracias a los demás.

Vale, que el año que está por empezar nos encuentre montando un maravilloso circo de compasión, justicia y ternura.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Si viene la muerte, si viene a buscarme...





I
José Antonio Nachón es uno de esos artistas que muestran la injusticia poética; es un autor casi desconocido. Su voz oscura, sus letras desgarradas y pesimistas, su instransigible cantar a la miseria cotidiana no facilitan que esté en el top 10 del gusto musical. 

Incluso en esta época de youtube, donde se encuentran clips con los autores y canciones más insospechados, es casi imposible encontrar a este autor. 

Aquí una de las letras que no se encuentran en internet:

Si viene la muerte, si viene a buscarme
dile que hoy desperté por encima del bien
dile que hoy desperté por encima del mal
que ya estoy cansado de gritar que soy humano
y que hoy he despertado como un fiero animal

Dile al amor que hoy le haré la guerra
dile a la guerra que hoy le haré la paz
dile a la paz que hoy le haré justicia
y dile a la libertad que hoy le haré el amor. 

II
Estoy cansado de gritar que soy humano. Estoy cansado de gritar que todas y todos somos humanos. Las tres horas de carretera de regreso a casa me tumba y retumba esta frase de Nachón.

Me retumba mientras pienso en el asesinato de Nepomuceno.
Me retumba mientras pienso en la vulnerabilidad de Alejandro Solalinde ante el nuevo ataque de Calderón en su contra.
Me retumba mientra pienso en los dos estudiantes normalistas asesinados hoy por las fuerzas armadas en Chilpancingo.
Me retumba con los 60 mil muertos en el gobierno de Calderón.
Me tumba y retumba cuando noto algunas resistencias a asumir una verdadera perspectiva de derechos y dignidad, en la  conferencia que fui a dar hoy a personas de la oficina del ombudsman en la Ciudad de México.
La tengo presente mientras les digo - como quien predica en el desierto- que lo primero que tenemos que hacer en materia de derechos laborales es combatir la ideología antiobrera y antisindicalista que pervive en nuestra sociedad.
Me tumba cuando llego a casa, abro mi correo y me encuentro con este video de hechos ocurridos el 9 de diciembre, la prepotencia machista y racista de las autoridades de la ciudad en la que vivo (ver el video aquí).

Estoy tan dolido, tan cansado, tan frustrado. Duele tanto este país gobernado por asesinos y criminales de lesa humanidad. Y aún así, reúno fuerzas para escribirle a un amigo: "tenemos que superar nuestra frustración, para que nuestra indignación produzca frutos de cambio social".

III
José Antonio Nachón es uno de esos artistas que muestran la injusticia poética; es un autor casi desconocido. 

Y es justamente en su voz oscura, en sus letras desgarradas y su intransigible cantar en donde he encontrado un poco de consuelo esta noche, en otra de sus canciones. La Canción de la muerte enamorada. Aquí está el audio y pongo la letra:


Alguien llamó a mi puerta de madrugada:
era la vida vacía, el vivir por nada.
Sigue de largo —le dije—, aquí no entras,
que aquí sólo entra la muerte enamorada.

Que aquí sólo entran las penas,
que aquí sólo entran las ansias,
que aquí sólo entra la rabia,
y a veces, muy raras veces,
la dicha entra.

Alguien llamó a mi puerta al caer el alba:
era la muerte vacía, el morir por nada.
Sigue de largo —le dije—, aquí no entras,
que aquí sólo entra la vida enamorada.

Vale. Salud y un abrazo que permita volver a caminar mañana; sabiendo que por más que la muerte nos rodea cotidianamente, nuestros corazones no han renunciado a abrirse de par en par para dejar entrar a la Vida y al Amor.