Una torre de observación sirve para contemplar, pero también para ofrecerse a la vista de las demás personas. Contemplar, y ofrecer a la vista de las demás personas lo visto, pretende que la vida cotidiana no se reduzca a actividades y trabajos desgastantes; sino que, como con un estetoscopio fiel, se pueda percibir el latido interior y construir resonancias.
miércoles, 9 de junio de 2010
Duda
¿Qué hacer cuando te asalta el recuerdo de una vida que jamás viviste?
Yo intentaría perder la certeza de que no la he vivido :)
ResponderEliminarUn beso,
Dai.
Touchè!!!
ResponderEliminarGenial Dai :)
Besos hasta el sur